19 de marzo de 2012

Como conseguir lo que quieres: El poder de Decretar

Muchas veces sin saberlo decretamos cosas: "te vas a quedar sordo con esa música tan fuerte", "yo no puedo lograr aquello", "me van a entrar a robar", etc. El universo, tanto material como espiritual, están en constante servicio de nuestros deseos, pues es Dios mismo quien puso a disposición estos medios para crecer en amor y prosperidad, ellos son como greda espiritual esperando ser formada en materia tangible. Es por esto que es muy importante el tomar conciencia de nuestras palabras, que siempre traen un deseo de acción implicito, es a esto que se le llama "decreto".

Quienes buscan llevar una vida en paz con su medio ambiente y seres que lo rodean deberán tener siempre conciencia de que y como desean las cosas, ¿por qué? porque un deseo o "decreto" con o sin mala intensión, podría resultar en un perjuicio a aquella persona que le decretamos algo: "te vas a quedar sordo con es música tan fuerte", estamos decretando que se quedará sordo. La declaración debiera ser: "Ten cuidado con esa música tan fuerte, te podría dañar los oídos". De similar manera cuando decretamos "yo no puedo lograr aquello", estamos autodecretando que no podemos, y esto se refuerza en nuestro corazón y espíritu dejándonos efectivamente negados de poder realizar aquello que en el fondo si deseamos lograr.

Decretando correctamente

Como les dije anteriormente, una forma de llevar una vida en paz con todo nuestro entorno es siendo concientes, no se trata de ser empáticos con todo el mundo y estar pendientes de sus necesidades, si ese es tu deseo felicitaciones, pero de lo que hablo es de no "entorpecer ni limitar" a nadie, y cuando digo nadie también incluyo a nuestros hermanos menores los animales, insectos, aves, etc. Bueno el nivel de compromiso lo ponen uds., pero siempre será un beneficio en sus vidas el decretar de manera armónica con la vida.

Entonces, supongamos que deseas hacer un viaje de vacaciones, necesitarás dinero y tiempo. Podrías decretar "en mis próximas vacaciones iré al sur de Chile", eso es un decreto, pero cuidado, es un decreto impositivo, o sea que podría perjudicar a alguien, supongamos que para tu viaje necesitas 1 millón de pesos, y que un mes antes de tus vacaciones muere un ser querido que de herencia te deja justamente 1 millón de pesos. El universo se alineó para que tu lograras obtener tu decreto, pero ¿a qué precio?. Esto lo podemos resolver agregando a cada decreto que hagamos unas líneas de amor, por ejemplo:

"Decreto que en mis próximas vacaciones iré al sur de Chile, tendré el dinero y tiempo necesarios, además quienes deseo que me acompañen también tendrán el tiempo y medios para ir. Decreto que para lograr mi deseo nadie saldrá perjudicado ni se verá disminuido de manera alguna. Decreto que mi deseo beneficiará a todos quienes se involucren en mis vacaciones: en mi trabajo, mi familia, el hotel, etc, etc.". Este es un buen ejemplo de como decretar.

Si se dieron cuenta, este decreto no va dirigido a nadie en particular, tanto nuestros deseos como decretos siempre son oidos, incluso los decretos de los mal autodenominados ateos son escuchados, Dios solo quiere que seamos felices, que maduremos en conciencia, El cumple todos tus deseos, pero va en uno desear y decretar de forma que los mismos no perjudiquen a los demás, eso es madurez espiritual.

Anulando Decretos

Teniendo ya en cuenta el poder de los drecretos, podemos encontrarnos que o decretamos mal o escuchamos a alguien hacer inconcientemente un decreto a viva voz que sabemos que es perjudicial, como una amenaza "te voy a matar", "te quedarás sordo". Nuestra acción deberá ser la de "anular" ese decreto, diciendo en voz baja o de forma mental "Decreto anulado", de esta forma tu "decreto conciente" se impondrá por sobre el "decreto sin pensar o con maldad".

Mientras más practiquemos decretar positivamente (y siempre con conciencia de no dañar), iremos tomando justamente conciencia del poder de desear, y de el bien que podemos hacerle a los demás, por ejemplo decretando cosas buenas para los demás: "tú estás sano", "tú te lo mereces", siempre deseando que tus o sus logros no perjudiquen a nadie.

3 comentarios:

  1. Creo que mi decreto ahora quedo completo y definitivamente esta mas de acuerdo con lo que espero de la vida. Gracias por su articulo me ayudo mucho.

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  2. Decretar es de Dios, uno no se puede dar el lujo de decretar, por decretar es tener una autoridad y dar una autobendicion, el unico que nos abastece y nos bendice es Dios,Dios les bendiga.

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